Debido a un accidente cerebrovascular, Myriam Bedoya estuvo en coma después de un fuerte dolor que le produjo un derrame.
Después de los diagnósticos de los médicos, quienes le brindaron dos opciones a María Paula Aristizábal, hija de Myriam, mandarla a un centro de crónicos como estado vegetativo o ponerla en un techo terapéutico (dejar que partiera como muerte natural), luego de decidirse por el techo terapéutico, María Paula y su padre se dieron cuenta que el único que faltaba por visitar a Myriam era su mejor amigo, ‘Dino’, el perro que había criado con tanto amor.
Los doctores accedieron como si fuese la cita más especial y prepararon a ‘Dino’ , lo llevaron a la unidad de cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN), ‘Dino’ llegó a la habitación, luego de caminar alrededor de la cama, autorizaron que se subiera, el perro lamió las partes donde Myriam se encontraba conectada para mantenerla con vida, luego, orientado por María Paula, se acercó a su mano, y sucedió un milagro, Myriam intento agarrar la pata de’ Dino’
Ya que, no existía ninguna explicación médica para lo sucedido, se pudo notar que era más fuerte la conexión entre ‘Dino’ y Miryam. Luego de que se hicieran otras opciones, Miryam pudo volver a casa, pero el perro no mostraba ser el mismo, se mostraba débil y con deficiencias musculares, después de 52 días del regreso de Miryam, ‘Dino’ fue encontrado sin vida en el primer piso de la casa «El perro murió para que su mamá no lo hiciera. Incluso, dice que sigue presente en la casa y que cuando ha hablado de él una mariposa blanca se posa cerca de ella» Confirmó María Paula, hija mayor de Myriam.

